Ventanas de estilo  por MeyerCortez arquitetura & design

Toda la vida has limpiado mal los vidrios de tu casa ¡Y no lo sabías!

Yasmina Polanco Yasmina Polanco
Loading admin actions …

Una de las características más codiciadas de los vidrios de ventanas y puertas es su transparencia. Una cualidad inherente al material pero que requiere de un mantenimiento, tan simple y tan sencillo, como la limpieza periódica. Y además de regular, evidentemente esa limpieza debe ser efectiva. A eso vamos a dedicar las siguientes líneas, a contarles cómo hacerlo, sin que eso requiera mucho tiempo ni un gran esfuerzo.

El resultado saltará a la vista inmediatamente. Es más, a veces nos puede parecer que no tenemos los cristales sucios, sin embargo, tras una buena limpieza nos damos cuenta del brillo y la luz que nos estábamos perdiendo. Eso ocurre no sólo con los vidrios de las ventanas o las puertas de terrazas y balcones. También pasa con los cristales de mamparas de baño, espejos, marcos de fotos y objetos varios. Para cualquiera de ellos son aplicables los consejos que daremos a continuación.

Una buena limpieza en tres sencillos pasos

Baños de estilo moderno por Sakurayama-Architect-Design
Sakurayama-Architect-Design

House with the bath of bird

Sakurayama-Architect-Design

Lograr que nuestros vidrios estén relucientes es sumamente fácil. Sí, con solo seguir los tres sencillos pasos que vamos a indicar a continuación lo podrás conseguir. Créeme, o mejor aún, prueba tu mismo. 

Todo debe comenzar con un paso previo e imprescindible. Quitar el polvo que se acumula en las ventanas y puertas. Una pasada por el vidrio, y sobre todo por los marcos, rieles o bisagras, con un cepillo o un pincel de cerdas largas debería bastar. Aunque si lo prefieres, también puedes recurrir a los pequeños y aspiradores de mano. 

Una vez listo puedes pasar por el cristal una esponja humedecida en una mezcla de agua, vinagre (o si prefieres, detergente neutro) y alcohol. Con eso dejarás todo desinfectado. 

Y ya sólo queda acabar la faena pasando un paño por todo, dejándolo así reluciente.

Para limpiar aplica la lógica de la gravedad

Vamos a quitar el polvo y usar líquidos, es decir, si limpiamos de arriba abajo jamás nos caerán residuos ni gotas en lo ya limpiado. Es así de lógico. 

Igual deberíamos tener en cuenta si limpiamos con la mano izquierda o la derecha, para hacerlo siempre en un único sentido, y así no extender ni repartir la suciedad. 

Otro consejo con mucha lógica es limpiar los cristales de las ventanas en los días nublados. ¿Por qué? Porque si lo hacemos en días soleados, los rayos de sol nos lo pueden secar excesivamente rápido dejando residuos. Es mejor dejar actuar lo suficiente el líquido limpiador, y que el cristal se seque cuando pasemos nosotros el trapo (preferiblemente de algodón) y después un papel de cocina que termina de eliminar cualquier pelusa y le da el brillo definitivo.

La magia del vinagre

En otros artículos de Homify en los que te aportamos remedios caseros y económicos para limpiar enseres o electrodomésticos de casa, nunca faltan referencias al vinagre. Un producto natural con una capacidad limpiadora increíble. En el caso de los vidrios, sino tienes un limpiador en casa, no te preocupes. Mezcla un vaso de agua, con otro de alcohol y echa una cucharada de vinagre blanco. Si viertes esa mezcla en un pulverizador y lo agitas bien ya puedes aplicarlo a cualquier vidrio, tanto para las ventanas, los marcos de fotos o para que luzca una baranda de vidrio como la que vemos en este diseño.

Revisa también: 10 Cosas que la gente con una casa limpia siempre hace

Para los casos extremos: agua caliente

Hay un dicho popular que nos habla del poder limpiador del agua hirviendo: “esto no sale ni con agua caliente”. Si alguna vez usaste un limpiador industrial habrás comprobado que su único truco es aplicar agua muy caliente a presión y con eso sale cualquier suciedad, tarde o temprano. 

Así, si llegas a una casa recién arrendada, o has estado unos meses de viaje, o simplemente se te olvidó o no pudiste hacer la limpieza mensual de los vidrios, tu única solución va a ser poner agua a hervir y echarle nuestro querido vinagre. Y si quieres asegurar una limpieza total, una cucharada de amoniaco líquido. También puedes usar limpiavidrios del mercado y mezclarlos con agua caliente, lo que multiplicará sus efectos sobre los cristales que creías que no iban a recuperar su transparencia.

Resumen de lo que debes hacer

Ya has comprobado que más sencillo no puede ser. Cualquiera puede tener los cristales de casa limpios y seguramente es uno de los logros más sencillos a la hora de realizar una limpieza en profundidad. Solo se trata de realizar la faena con regularidad, más o menos una vez al mes es suficiente. Y ya he dicho, basta con un cepillo para quitar el polvo, un pulverizador para la mezcla del limpiavidrios, casero o comprado, y un trapo de algodón (una camiseta vieja también sirve). Con eso ya se puede hacer el trabajo. 

Solo te pueden dar un poco más de problema las ventanas altas si no tienes la escalera oportuna, pero con un poco de ingenio se soluciona. Con el palo de la escoba por ejemplo, podemos colocar ahí un trapo humedecido con el limpiavidrios y listo. Pasarlo en profundidad y después sustituirlo por un trapo seco para quitar la humedad, para darle brillo puedes hacer uso de uno de los mejores secantes que hay: el papel del periódico. Recubre el trapo con papel del diario de ayer, y verás como relucen tus ventanas.

Y resumen de lo que debes evitar

No olvides que cualquier recorte de una prenda de algodón que ya no uses sirve para reciclarla y para limpiar los vidrios. Lo que no sirve son las telas rígidas o ásperas, que sorprendentemente pueden rayar un cristal. Algo que también puede pasar si no limpiamos el polvo y frotamos la superficie con residuos. 

Y también hemos dicho que el mejor truco es una limpieza regular. Una vez al mes está bien, aunque para los cristales de los baños y en los que se condensa la humedad evita aguantar tanto tiempo. Lo ideal es secarlos cada vez que se humedecen y limpiarlos más a menudo. Por ejemplo, para una mampara de baño, además de secarla tras la ducha, es recomendable limpiarla bien una vez a la semana.

Otro proyecto que puede servirte es: 7 Cosas que el gásfiter nunca te dice aunque le pagues

¿Algún dato que haya faltado? ¡Cuéntanos cómo te quedan tus ventanas después de este manual!
Casas de estilo moderno por Casas inHAUS

¿Necesitas ayuda con tu proyecto? ¡Contáctanos!

¡Encuentra inspiración para tu hogar!